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sábado, 3 de septiembre de 2011

NOTA INFORMATIVA SOBRE EL CONCURSO DE RELATOS

Desde finales del pasado mes de Julio, se han venido publicando en el Blog de Amaduma los relatos que han tenido a bien remitirnos socios, compañeros y simpatizantes. Se han presentado veinticinco trabajos y el nivel de calidad de los mismos creemos que ha sido bueno, y la variedad en los temas, considerable.



Hasta el próximo día 8 de septiembre tendremos abierto el plazo para recibir las votaciones, y el día 13 del mismo mes, martes, las haremos públicas, facilitando el nombre del cuento que más EXCELENTES haya obtenido, y el nombre del ganador o ganadora.



Igualmente, finalizado este proceso, a cada relato se le colocará el nombre de su autor.



Teniendo en cuenta nuestro “amateurismo” en estas lides, y la informalidad de la convocatoria, ya que la principal finalidad era la de mantener “vivo” el blog durante el “sesteante” período estival, hemos advertido errores que subsanaremos en próximas ocasiones.



Uno de ellos, el de no haber establecido que los cuentos fueran “inéditos”, como garantía de neutralidad a la hora de elegirlos, puesto que se trata de premiar el mejor relato, sin que pueda influenciar saber quién lo ha escrito. El elemento principal debería haber consistido en el anonimato de los concursantes. Pedimos disculpas y prometemos enmendarlo en siguientes convocatorias.



Y también queremos que conste una mención especial y nuestro reconocimiento, a nuestro compañero Joaquín García Casanova, que ha dedicado horas de trabajo para ilustrar y complementar de una manera muy acertada todo lo publicado. Si siempre mantiene el blog de forma impecable, en este caso se ha esforzado muy especialmente. Gracias, Joaquín.



La Junta Directiva.



miércoles, 31 de agosto de 2011

"VUELTA AL COLE SOLIDARIA"

Hemos recibido el siguiente correo electrónico con el ruego de su máxima difusión, entendemos que el tema lo merece, así que a continuación pasamos a transcrbirlo.




Por 3er año consecutivo la Fundación Solidaridad Carrefour y Cruz Roja ponen en marcha la Campaña "Vuelta al Cole Solidaria", a nivel estatal, los días 2 y 3 de septiembre. Se trata de una iniciativa para incentivar a los clientes de 157 centros comerciales Carrefour y establecimientos "Mini" de toda España, a que donen material escolar a Cruz Roja, que se destinará prioritariamente al colectivo de infancia y juventud en dificultad social.



La Fundación Solidaridad Carrefour, a su vez, donará a Cruz Roja otro material escolar por valor del importe total de las donaciones recogidas por los clientes.



En concreto en la provincia de Málaga, se desarrollará en Estepona, Torremolinos, Rincón de la Victoria y en Málaga Capital. En total en 6 centros comerciales. En cada centro, habrá voluntariado que facilitará información sobre la Campaña, así como del material escolar que se puede donar: lápices, bolígrafos, gomas de borrar, sacapuntas, reglas de 20 cm, cuadernos de medio folio de tamaño, rotuladores de colores, pinturas, tijeras escolares y/o pegamento de barra, que se depositará en los espacios habilitados por el Centro Comercial (carros, cajas o contenedores), tras la línea de caja.



Esperamos que esta información sea de tu interés y le des la máxima difusión.







RELATO A CONCURSO Nº 025 - OTRA VERSION DE CAPERUCITA

Erase una vez una abuela cuya nieta acababa de ingresar en una universidad lejos de casa. Se instaló en una residencia de estudiantes, apartada de su control.
Preocupada por su seguridad, llamaba a su nieta cada dos o tres días para que le contara con detalle todo lo que hacía: cómo iban las clases, si se estaba adaptando, sus notas, quienes eran sus amigas y sobre todo sus amigos.
Y así fue pasando el trimestre. Llamada tras llamada su preocupación iba disminuyendo al ver que su “niña” era aplicada y buena estudiante.
De todas formas volvió a sonar el teléfono:
- Hola cielo ¿cómo estás?
-Muy bien abuela.
-Hoy la llamada será mas corta. No puedo entretenerme mucho porque me esperan en el Rastrillo y llego tarde. ¿te ha llevado Wolfy el paquete con la cazadora y tu tarta preferida?
-Si abuela, llegó ayer. Me ha encantado, de color roja y con capucha, como a mí me gustan. Tuve ocasión de estrenarla por la tarde porque empezó a llover durante nuestro paseo por el campus.
Y la tarta, deliciosa como siempre.
- Cielo, estaré mucho mas tranquila si él está en la misma universidad. Siempre ha sido muy amable. Yo no confío en tus amigos, porque como no me canso de repetirte: hay mucho “lobo suelto” por todas partes. Por cierto, nunca entenderé porque le pusieron ese mote tan ridículo, no es apropiado para un muchacho que es casi un hombre de pelo en pecho.
-No lo sé abuela, pero es verdad que es muy amable y galante. Me ha dicho que tengo unos ojos muy grandes, unas orejitas preciosas y una boca muy sensual.
- Cariño, ya te he dicho que tengo mucha prisa, cuéntamelo todo, pero por favor abrevia.
- Abuela, en pocas palabras: me ha hecho Señora de Feroz…


Esperanza Liñán Gálvez



RELATO A CONCURSO Nº 024 - EL LIBRITO

Mi mujer siempre tiene razón, bueno en general todas las mujeres tienen razón. Verán ustedes porque les digo esto. Para celebrar nuestro aniversario de boda no tuve mejor ocurrencia que pasarlo en un hotel rural con encanto, en contra de la opinión de ella que siempre prefiere los hoteles de cuatro estrellas como mínimo y a ser posible con spa, que esté céntrico y rodeado de tiendas. Insistí en mi pretensión y hasta allí nos fuimos.

Mientras esperaba en el salón a que bajase mi mujer de la habitación para ir a cenar, me entretuve ojeando un libro donde cada huésped estampaba su nombre y su firma dejando a la vez la opinión que le había merecido su estancia en el hotel. Por lo general eran opiniones insulsas, unas alabando la “manteca colorá” del desayuno que les recordaba la que le hacía su madre; no faltaban los que magnificaban el olivar en el que está construido el hotel rural con encanto y otros, la mayoría, porque “en éste hotel reencontré el amor”. En definitiva todos los tópicos típicos.

Cuando estaba por cerrar el libro, tropecé con la firma de mi ex mujer. En su nota daba las gracias a la dirección del hotel por haberla ayudado a conocer la felicidad con Martín. Me chocó que después de tantos años sin saber nada de ella las noticias me hubiesen llegado a través del dichoso libro. Águeda (así se llama mi ex mujer) es veterinaria y me dejó por un afinador de pianos (Martín), se ve que mi falta de sensibilidad (yo soy agente de seguros) nos separó. Al bajar mi mujer me deshice en halagos sobre su peinado y su vestido para que no se notase mi aturdimiento. Del encuentro que acababa de tener con mi pasado no le dije nada.

Durante toda la cena estuve dándole vueltas en mi cabeza al dichoso hallazgo. No conseguía hilar un tema coherente de conversación acorde con lo que celebrábamos.
― ¿Sabes cielo que van a construir un túnel para unir África y Europa?― le comenté a mi mujer para distraerla.
― Podrían inventar antes una patera que no se hundiera ― me contestó con cara extraña.
― Pues lo de esta mañana si que ha sido gordo ― insistí ― he oído en la radio que han descubierto que la infertilidad masculina se debe a un fallo en la mutación de una proteína que cubre el esperma como si fuera un chubasquero, y esto impide que pueda atravesar la mucosa del óvulo para penetrarlo y fecundarlo.
― ¡Qué asco! ― me replicó sin levantar la cabeza del plato ― ¿Es eso todo lo que se te ocurre en una noche como ésta?
Enseguida me dí cuenta que no iba bien encaminado. Pagué la cuenta y nos volvimos al hotel rural con encanto.

Volví al salón cuando mi mujer se durmió para releer el libro de las dedicatorias hasta encontrar la de Águeda. La leí tres o cuatro veces y comprendí que encerraba un mensaje para mí. Leyendo sus palabras con atención deduje que aun seguía queriéndome. Era natural, yo había sido su primer amor y sería, estaba seguro, su amor definitivo. Me emocioné, qué quieren que les diga, incluso se me escaparon unas lágrimas que emborronaron la dedicatoria. Y es que en el fondo yo soy un sentimental.

Así que allí estaba yo, a las cuatro de la mañana, en un puñetero hotel rural con encanto, leyendo la dedicatoria que me había hecho mi primera mujer y para colmo llorando, cuando no lo hacía desde que era niño. ¿Qué me estaba sucediendo?

No lo sé, pero la verdad es que yo también me dediqué a escribir en el fastidioso libro dando las gracias por haber contactado con mi pasado. Al principio solo fue una dedicatoria pero ésta se extendió hasta el punto de que terminó siendo una extensa carta para Águeda en la que le expresaba todo lo que no había sido capaz de decirle durante nuestro matrimonio. La despedida fue muy encantadora y ya de amanecida me metí en la cama. Cuando me desperté, serían las dos de la tarde, en el espejo del cuarto de baño mi mujer me había dejado una pegatina en la que me decía adiós para siempre. Había leído el condenado libro de firmas mientras desayunaba. ¡Otra vez me ha dado la neura!

Sencillamente no tengo arreglo.


Nono Villalta (agosto 2011)



RELATO A CONCURSO Nº 023 - CARTA A MARIANA

Querida amiga Mariana, me he reído mucho con el e-mail que sobre el tópico de la “mid live de las cuarentonas me has mandado, me ha hecho mucha gracia. No creas que esa frase hecha circula sólo por el Reino Unido, es universal, y circula en todos los idiomas, sólo que en algunos, suena peor que en otros; aquí en España somos menopáusicas, cualquier cosa que nos ocurra después de los cuarenta, es por culpa de la menopausia. Nuestra apatía e inapetencia por todo, según nuestros maridos, es por culpa de la menopausia, yo pienso que, como cantaba Rafael: “ ♫ Qué sabe nadie..............♫ pues eso.
Cuando vayas cumpliendo años, cuando tengas mi edad, te reirás de todos esos tópicos. Precisamente, no hay nada mejor para mantenerse joven, que la risa, y reírse de uno mismo, mejor aun, esto último lo practicamos mucho en Andalucía.
Acabas de cumplir cuarenta espléndidos años, eres bellísima, pero empiezas a creer que has traspasado una línea, y de repente, eres una mujer vieja sólo porque los hombres de tu familia ( que curiosamente, son mayores que tu) bromean con eso. Espero que no creas demasiado en todo lo que se cuenta acerca de la edad de las mujeres, y que pueden causar alguna que otra “depre”, precisamente en mujeres tan valiosas como tú, que no terminan de creer en su valía personal y necesitan de la aprobación ajena.
Curiosamente, este tema nos suele preocupar más, cuanto más jóvenes somos, no me explico por qué nos han hecho creer que envejecemos antes que ellos, es un bulo que hay que desmontar. Hoy sabemos que cuando se barajan las cartas genéticas, nos pueden tocar las peores; pero, también sabemos, que si jugamos bien nuestras cartas, podemos mantener a raya la genética con los medios que hoy tenemos a nuestro alcance.
Dicho esto, creo que mantenerse joven de mente y cuerpo depende mucho de nuestra actitud frente a la vida, y aquí, no hay distinción entre hombres y mujeres, se trata simplemente de inteligencia.
La sociedad nos exige a nosotras mucho más que a ellos; nos cuesta el doble, conseguir lo mismo; tenemos que permanecer eternamente bellas, tanto fuera como dentro del hogar, aunque a veces ,ni aun así, lo conseguimos. Aunque trabajemos fuera del hogar, nuestra presencia en él es indispensable, formamos parte del mobiliario; una casa viene con puertas, ventanas, muebles, electrodomésticos, y, esposa-mama; somos algo muy necesario, que todos quieren encontrar siempre en casa cuando llegan, pero que también les resultamos pesadísimas cuando estamos; más o menos somos como el florero en un rincón, que nadie mira cuando está, pero se echa de menos cuando se rompe.
Ejercemos de todo menos de mujer; dejamos de ser amantes para convertirnos exclusivamente, en esposas, abnegadas madres, y cuidadoras de nuestros mayores. A estas alturas no podemos culpar al marido y a los hijos de esta situación, es algo educacional, transmitido a veces por nosotras mismas. Los queremos tanto, que nos olvidamos de nosotras. Ellos nos ven todos los días recién levantada ,con ropa de andar por casa y sin maquillar, limpiando los platos o el suelo, sobre todo gruñendo por todo lo que tenemos que ordenar, (todo lo que los demás desordenan, dicho sea de paso,nada que ver con las modelos y actrices de moda, etéreas como hadas, todas con la piel como el culito de un bebe, eternamente jóvenes gracias a los programas informáticos,y eternos sus orgasmos gracias a la gran pantalla. Y, claro, aquí es donde la inteligencia juega un papel importante, saber distinguir entre lo virtual y lo real.
Si la edad es el tiempo que las personas han vivido, entonces las mujeres no tenemos edad, pues casi todo nuestro tiempo se lo hemos dedicado a los demás. Pero, afortunadamente, unos cuantos privilegiados del primer mundo, gozamos de un invento maravilloso llamado jubilación (aunque no se por cuanto tiempo, dicho sea de paso) y para las mujeres que tuvimos que abandonar los estudios por que fuimos “niñas- esposas-mamas”, y trabajadoras fuera y dentro de casa, ahora, se nos abre todo un mundo de posibilidades como jamás hubiéramos soñado en tiempos pasados, podemos ser: universitarias, deportistas, actrices de teatro, bailarinas de salón y hasta modelos; sin exámenes, sin obligación de demostrar nada, sólo por el placer de aprender. Ya sabes la edad que tengo; si tu estás pasando la “mid live”, yo, ya estoy en la” three quarter live” y según las personas que me quieren ( entre ellas, tú, mi querida amiga) estoy espléndida, y así me siento yo.
Las cosas que sobre mi persona me preocupaban cuando cumplí los cuarenta, ya han dejado de preocuparme. Ahora ejerzo sólo de mujer, procuro hacer lo que me gusta, me gobierno a mi misma,( el límite está en no traspasar las normas morales que me dicta mi conciencia) y no esto obligada a llegar en punto a mi casa para poner el mantel sobre la mesa.
Estoy un poquito más “rellenita, ¿y qué?, tengo algunos “michelines (rulitos), ¿y qué?, mis pechos están ligeramente subidos hacia abajo,¿y qué? necesito lentes para leer ¿y qué? Aun se me eriza la piel ante una puesta de sol, la música me transporta a otro mundo, y un beso aun me hace estremecer, por que el amor nunca se jubila; como decía G G Márquez: “Creemos que dejamos de enamorarnos cuando envejecemos, cuando en realidad envejecemos cuando dejamos de enamorarnos”
Aun podemos enamorarnos; es más, creo que es un deber.
Afortunadamente, a esta edad, valoramos más la mente que el cuerpo.
Te digo todo esto,por que a las mujeres nos preocupa nuestro aspecto físico, más que por estar bien con nosotras mismas, por gustar a los demás; mientras ellos,(en esto los admiro)se pasean por la playa con su reluciente calva, y su barriguita cervecera cayendo por encima del traje de baño, echándole el ojo a la del topless, y montándose su película, de cómo todavía, podría llevarse al huerto a una mujer como esa, sin pararse a pensar, que, con la edad, la gravedad también causa estragos en ellos.
Llegados a este punto ¿sabemos realmente cual es la mitad de la vida? ¿sabemos cuando comienza el declive? ¿ y dónde comienza, en el cuerpo o en la mente? !vivamos pues!
Puedes pensar dos cosas: que ya eres una vieja, o que llevas mucho tiempo siendo joven, tú decides
Según Deepak chopra, en su libro Cuerpos sin edad, mentes sin tiempo: ” nuestra visión del mundo está condicionada colectivamente, lo aprendimos de nuestros padres, de nuestros maestros y de la sociedad.
Esta manera de ver las cosas ha sido justamente llamada “hipnosis de condicionamiento social” una ficción inducida, en la que todos hemos acordado colecivamente participar”.
No sabemos cuanto tiempo vamos a vivir, pero nuestra expectativa de vida es tan larga, que tenemos la suerte de poder frivolizar con la mid-live de las cuarentonas, sin pararnos a pensar, que nuestra mitad de vida, la vida de los que vivimos en el primer mundo, con suerte, será el total de la vida de muchos seres humanos del tercer mundo. Eso si, se ahorran un montón de problemas, obesidad ,colesterol, diabetes ,etc...
La esperanza de vida en España es de 83,76 en mujeres y 77,33 en varones, mientras, que en los próximos años la esperanza de vida en algunos países africanos descenderá de 59 a 45 años.
Hay que ser agradecidos con lo que se tiene y solidarios con los que no tienen, que por no tener, sólo tienen media vida

Un beso tu amiga que te quiere:
Christine



Carmen Tomillo Canovas

martes, 30 de agosto de 2011

RELATO A CONCURSO Nº 022 - UN VIAJE DE IDA Y VUELTA

De alguien con mucha sabiduría, oí decir que no hay más verdad que tu propia verdad. Trataré de explicarme con mis pequeñas verdades, dándole significado y sentido a este relato, que es parte de mi verdad.
Mi pensamiento gira y gira, pero nunca en el presente, siempre en el pasado; a veces, un pasado lejano, otras más cercanos, pero sintiendo la misma alegría o tristeza que en esos momentos vividos sentí.
Mi casa, era como un frondoso árbol lleno de vida, del cual brotaban tallos jóvenes y fuertes, que al ir creciendo, iban buscando su propia luz, su camino.
Eran mis hijas, reían, disentían, alborotaban…todo estaba llenos de sus aromas, de sus colores, de sus desórdenes, de sus andaduras, como el carrusel de la vida, que da vueltas y vueltas y llegado el momento, cesa en su recorrido para emprender un nuevo giro. Así es nuestra existencia y la aceptamos con ilusión, pero quizá con una ilusión acongojada.
Sus tallos van creciendo y ya no necesitan del tronco que les dio la vida, aunque las raíces siempre está ahí, agarradas fuertemente, alimentándose de la misma savia.
Sobre la mesa del salón, una bonita fotografía reflejaba los rostros alegres y felices de una pareja de novios.
Por las mañanas, los destellos del sol iluminaban el cristal de la misma impidiéndome el poder contemplarla algunos minutos. Mi hija mayor se había casado.
¡Cuánto la echábamos de menos! Sus libros aún continuaban sobre la pequeña estantería, que compartía con sus hermanas.
Su cama seguía llena de muñecos de peluches, como si fuese una niña la que hubiera ocupado la pequeña litera. ¡Cuántas veces la llamé creyendo que aún continuaba entre nosotros!
El tiempo pasaba, y esa ausencia, ese vacío, lo iba llenando hasta asumirlo y comprender que todos y cada uno de nosotros, hemos nacido para crear vidas, vidas que no nos pertenecen pero a las que estamos ligados a ellas como los tallos al árbol.
La mesa del salón, antigua pero brillante, era donde mi mirada se detenía muchos momentos del día. Ya no era solamente mi hija mayor la que sonreía a través del cristal de su foto de boda; también estaban sus hermanas con las mismas miradas de felicidad.
Cada una de ellas formarían su propia familia, y ese fantástico alboroto al que yo estaba habituada, iría despareciendo y mi alma lo asumiría con fortaleza, estrechando aún más el amor hacia mi hija pequeña, alegre, decidida, aventurera… que aún continuaba con nosotros, su padre y yo.
El tiempo iba pasando inexorablemente: primavera, verano…así sucesivamente. Ella seguía con sus estudios, sus ilusiones (que eran las mías), sus amigos, en circulo amplio y heterogéneo en el cual ella demostraba su amor y simpatía hacia los demás, el mismo, que le devolvían.
Un día soleado y luminoso, de los que tanto disfrutamos en esta bonita ciudad, a mi se me ensombreció de pronto; fue como si el cielo de repente se hubiese cubierto de nubes y esa oscuridad penetrase en todo mi ser.
Sin preámbulos, mi hija cogió mis manos fuerte, muy fuerte, y mirándome con esos ojos tan bonitos y grandes, a los míos, me dijo que se marchaba a Suiza donde podía perfeccionar su francés. Su decisión tan clara y coherente, aunque yo no lo sintiese así, hizo estremecerme y mis manos estrechadas entre las suyas comenzaron a temblar.
Llegó ese día no deseado por mí, pero a la vez ilusionada viendo a mi hija tan feliz. Su amiga Imma la recibiría en el aeropuerto, guiándola en todo lo que fuese necesario, demostrándole con su actitud una verdadera amistad.
Pasaron dos años, para mí, una eternidad de soledades, de silencios, silencios…que a veces en mis oídos parecían transformarse en alegres risas de mis hijas.
¡Como pasaba el tiempo! Muy pronto sería yo la que viajase a Suiza para vivir uno de los días más emotivos de mi vida: la boda de mi hija pequeña. ¡Pero no fue así!
Era la primera vez que salía fuera de España, esto me inquietaba un poco, pero el motivo era más que suficiente para obviar cualquier temor.
En los días previos a mi salida, todo eran preparativos ya que no me podía fallar nada. Revisaba cosa por cosa entusiasmada con ese acontecimiento. Convencida de que todo estaba bien, me fui tranquilizando.
Mi equipaje consistía en una maleta y un bolso de mano, donde guardaba entre otras cosas, mi billete de avión junto con el carnet de identidad.
En mi salida de España a Suiza, todo fue perfectamente en la aduana. Enseñé mi carnet, pasé mi equipaje, y tome mi vuelo sin ningún contratiempo, sólo pensaba en el abrazo que muy pronto le daría a mi hija…pero ese abrazo no llegó tan rápido como yo creía, ya que todo se complicó de forma desmesurada.
Al desembarcar, pude comprobar el color grisáceo del cielo, y una chispa de tristeza me embargó en esos momentos. Mis pasos indecisos seguían a los demás pasajeros, ellos iban deprisa y yo no quería quedarme atrás; todo era nuevo para mí.
Pasillos y más pasillos, anuncios en francés, bellos paisajes desconocidos, así, hasta llegar al control de la aduana. Yo observaba curiosamente lo que hacían los demás pasajeros al llegar a la ventanilla, enseñaban su pasaporte o carnet de identidad y continuaban su andadura.
Para mí fue todo muy distinto al mostrar mi carnet de identidad y esperar su devolución. ¡Cuál sería mi sorpresa al encontrar unas miradas inquietantes, de desconfianza, entre los agentes que me atendían! Me hablaban en francés. ¡Dios mío, qué mal me sentía! Mis sienes y mi corazón latían aceleradamente, hasta que al fín el policía con su dedo índice me señaló la fecha de mi carnet. ¡Había caducado quince días antes de emprender mi viaje!
Me hicieron pasar a una habitación amueblada con sobriedad; de sus paredes colgaban bonitos cuadros, ocupando gran parte de la habitación. Uno de ellos mostraba las serenas aguas del Lago Lemans, reflejándose en sus aguas el gris de su cielo y suntuosos yates. El que más me llamó la atención por su colorido y originalidad, fue el de un reloj hecho de hermosas flores, sus manecillas estáticas marcaban las cinco y cuarto… ¡Que fatalidad! Casi la misma hora que yo pasaba a esa habitación.
Como si subiendo el tono de mi voz pudieran entenderme mejor, yo les explicaba, que el motivo de mi viaje no era otro que el de asistir a la boda de mi hija. Por fin vino un nuevo policía que hablaba algo de español, y le expliqué mi situación, pero ya con lágrimas en los ojos. Él, mirándome y sin inmutarse, me dijo que tenía que volverme a España.
En ese momento, el cuadro tan bello con el Lago Lemans parecía haber recobrado vida, y sus aguas tan serenas se convirtieron en un inmenso mar de olas embravecidas.
¡¡No pude asistir a la boda de mi hija!!
Recuperé mi maleta, y sin haber podido salir del aeropuerto, me despedí de aquel cielo Suizo con sus grises nubes como cuando llegué. Tuve que regresar a España.


Francisca López Martín (Maruchi)



RELATO A CONCURSO Nº 021 - CIRCUNSTANCIA

De un salto se tiró de la cama y al levantar las persianas, Juan vio que el día ya estaba clareando. Eran casi las siete de la mañana, pero ya no podía resistir el agobio que sentía, y que no le dejó conciliar el sueño desde tres noches antes.
Estaba decidido, ya no estrujaría mas su cerebro y hoy tampoco iría a la universidad, no se sentía con ánimos de hablar con nadie, necesitaba estar solo y reflexionar sobre lo que pasó el domingo anterior.
Apenas bebió un vaso de leche y, cogiendo algunas provisiones que guardó en la mochila, montó en su bicicleta con ánimos de subir a la sierra, quería pedalear hasta el agotamiento, tal vez, allí arriba vería las cosas de diferente color.
Al atravesar el jardín de la casa, no pudo evitar que una lágrima rodase por sus mejillas cuando sus ojos se fijaron en aquella flor; un hermoso tulipán de color blanco que con fuerza emergía de la tierra. Era el primero de la temporada, ya daba igual.
Aceleró la marcha hasta tomar el camino que conducía al desfiladero del empinado risco y con la misma habilidad que ejercían sus piernas sobre los pedales, su pensamiento iba y venía sintiendo la impotencia que oprimía su pecho y le hacía hurgar en otros momentos.



Juan respiró hondo tenía muchas expectativas para el futuro, ¡y hoy por fin, era universitario!
-Sé que tendré que estudiar mucho para conseguir la beca, y que cada año será mas difícil, pero trabajaré duro hasta llegar a la meta: Ingeniero de caminos, carrera larga y costosa para la cuál él necesitaba de ésta subvención.
Al entrar en clase fue cuando vio a aquella chica de melena negra y rizada y ojos chispeantes.
-No, no es la más guapa, ni la más divertida, pero tiene un algo que la hace muy especial- pensó Juan cuando sus ojos se encontraron con la amable joven de mediana estatura y simpática sonrisa.
Pronto surgió entre ambos una gran amistad y a partir de ese día siempre se les vio juntos. Nunca hablaron de compromisos, ni de obligaciones del uno para con el otro, daban todo por hablado; eran felices, se amaban y nadie los separaría
.



Cada vez el ascenso se hacía mas empinado y abrupto, la bicicleta se hacía mas pesada, pero el joven bañado en sudor y con la respiración jadeante continuaba la marcha.
-¿Por qué? se preguntó llorando,- y ya sin aliento se dejó caer sobre el verde de la ladera.
-¿Por qué has llegado tan lejos? Si yo he sido todo para ti. En estos años sólo he hecho: estudiar y amarte ¡nada más! Desde ése viaje que hiciste a Barcelona con tus padres, nunca volviste a ser la misma. En más de una ocasión, sin venir a qué, me hablabas de una forma rara e incluso me mirabas con indiferencia y desdén, sólo que yo lo atribuía al cansancio por los exámenes. ¿Cómo has podido llevar esta doble vida? Dime ¿y nuestro amor? ¿Qué pasa con él? ¡Ah!, ahora entiendo, cuando hablábamos de futuro en tu boca siempre aparecía la palabra “circunstancia.” ¡Óyelo bien, lo nuestro nuca fue amistad, para mí ha sido siempre amor! ¡Ésa era tu circunstancia! ¡La mentira! Juan, sumido en un monólogo de reproches y desilusión no podía olvidar:
Cuando el pasado domingo, Estrella, que así se llamaba la novia, apareció muy seria y le habló de un chico con el cuál dijo: Mantenía una seria relación a distancia e iba a casarse. Era un amigo de la familia y hacía dos años que se prometieron. Ése fue el motivo de su ida a la Ciudad Condal: formalizar la boda. Al oír esto Juan pensó que era una broma, pero al darse cuenta de la cruda realidad creyó enloquecer, ¡jamás hubiese pensado algo así!
-¿Para cuando dejabas el decírmelo? ¿Acaso no he merecido una explicación? ¿O es que lo nuestro también ha sido una broma?
Ella, bañada en lágrimas, no se atrevía a levantar la cabeza, sentía tanto dolor como él, pero la suerte ya estaba echada y ahora tenía que cumplir con la palabra dada a sus padres, aún a costa de su amor, ¡jamás los defraudaría! Era gracioso ¿quién podía creer que en el siglo veintiuno seguían ocurriendo estas cosas?
-¡Nunca dejaré de quererte!- dijo para sí, y dando media vuelta echó a correr ahogada por el dolor y el salobre de su llanto.
Juan, entumecido por la humedad y el frío ignoraba cuánto tiempo permaneció allí. Como un sonámbulo montó en la bici decidido a volver. La noche se echaba encima, la lluvia iba arreciando y las aguas del río bramaban turbias y bravas.
Al cruzar de nuevo su jardín, no pudo resistir la tentación de acariciar al blanco tulipán deshojado por el fuerte aguacero.
-Tú, el primero que ha florecido eras para ella, como todas las primaveras, desde que supe que eras su flor preferida. Ahora ya nada será igual.
¡Paradojas de la vida! a ti te destruyó el agua y a mí el amor, pero no por eso puedo odiarla. Olvidarla, para mí, será un duro aprendizaje.


Maria Subire
Febrero de 2010